Ayer estuve en la XVIII edición de la feria de Loiu. Llovía de vez en cuando, pero como estábamos dentro del frontón no nos importó.
Como siempre, iba muy bien acompañada por Abuela Lupe, Bigunki e Ixa, con la que casi no pude hablar, pues teníamos 7,5 metros de puesto y estábamos cada una en una punta.
Os dejo alguna foto, pocas esta vez, que ya sabéis lo bonito que tenemos el puesto...
Aprovecho para enseñaros el libro que me ha llegado de Japón, qué ilusión hace llegar de la calle y encontrárselo en el buzón.
Tiene cosas preciosas y estoy deseando empezar a hacer algo, aunque últimamente tengo muy poco tiempo, no sé, habrá que dejar de dormir... mmm mala idea.